Mostrando entradas con la etiqueta experiencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta experiencias. Mostrar todas las entradas

22.2.18

Experiencias con los Registros Akáshicos

Las lecturas de Registros Akáshicos despiertan interés y curiosidad a partes iguales en mi entorno, y muy especialmente entre aquellas personas que han iniciado un camino de crecimiento personal que les lleva a buscar respuestas más profundas a los acontecimientos de su vida. Las lecturas pueden ser muy reveladoras, y para demostrarlo, quiero contar 2 experiencias que en su día fueron determinantes para mí.


La primera experiencia no se hizo esperar y ya durante las prácticas del curso tuve la primera visión. Fue con una compañera a la que conocí ese mismo día y de la que apenas sabía nada, más allá de su nombre. Al poco de comenzar la lectura, la imagen de un plumier entreabierto del que asomaban unos 6 lápices, se formó ante mí. A esto se sumó la imagen de una gran ciudad a lo lejos, como vista desde unas montañas de exuberante vegetación. Ambas imágenes carecían de sentido para mí, pero mi maestra, que pasaba por detrás en esos momentos, me informó que mi compañera era escritora, y ésta a su vez añadió que había nacido en Buenos Aires. Mi sorpresa fue mayúscula. Todo cuadró. Aún así, desconfiado, en cuanto llegué a casa busqué su nombre en Google y efectivamente aparecía como autora de no menos de 7 libros infantiles.

La siguiente experiencia es un claro ejemplo de cómo los Registros Akáshicos contienen también las potencialidades futuras del alma. En esta lectura pregunté por los registros familiares y la imagen de un solitario transatlántico cruzando un océano profundo y negro cruzó mi mente. Extrañado por la visión, sin saber qué relación guardaba con mi entorno, hablé de ello a mi familia, y mi hermana contó que se iba de vacaciones a Mallorca en barco pues necesitaba llevarse el coche. Volví a quedarme atónito.

¿Qué os han parecido estos ejemplos? ¿te animas a contar tu experiencia con los Registros Akáshicos en los comentarios? o mejor aún, ¿te animas a hacerte una lectura? No dudes en contactar conmigo para cualquier duda y en leer este artículo para ver las pautas que sigo en mis sesiones. 

Gracias por leer el artículo.

Energía, luz y amor.



22.7.15

La inmediatez del Reiki

Cuando mi maestra me habló, al inicio del curso de Reiki II, de la adquisición de un símbolo que nos iba a permitir canalizar la Energía instantáneamente, me quedé intrigado. No sabía a qué se refería exactamente. Hasta ese momento, yo pedía Reiki y éste iba llegando y fluyendo poco a poco a través de mí, de mis manos a mi paciente. Ambos podíamos sentirlo, era lo habitual. Y así siguió todo mucho tiempo después. Con el tiempo entendí que las cosas habían cambiado tras esa iniciación, aunque yo en ese momento, no me percaté.

Muchos meses más tarde, me disponía a dar una sesión rápida, de unos 20 minutos, a alguien muy cercano a mí, que me había comentado que tenía dolores de cabeza y de espalda últimamente. Puesto que íbamos con prisas y no era el momento de crear ambiente ni hacer invocaciones, me limité, en un primer momento, a colocar las manos de la forma más cómoda posible para mí sobre su cabeza. Y fue así, en ese justo y preciso instante de poner y quitar las manos, haciendo una mera prueba, cuando mi paciente me indica que ya había podido sentir el calor de la Energía. Y efectivamente así era. Yo tb lo había sentido en mis manos como un fogonazo, que tan sólo había durado un segundo, o menos incluso.

De esa forma entendí perfectamente lo qué significaba la inmediatez del Reiki, obtener la Energía en ese aquí y ahora preciso, en ese “dicho y hecho”, aunque claramente lo de “dicho” sobra, bastó con la intención.

Energía, luz y amor.

Hasta pronto.



21.7.15

¿Funciona el Reiki? Mi primera vez

Hace aproximadamente un año me inicié en Reiki y como todo al comienzo, estaba lleno de dudas. ¿Funcionará?, ¿qué es esto?, ¿dónde me estoy metiendo?, ¿cómo será?, ¿qué efectos tendrá? y muchas otras preguntas que me iban surgiendo a medida que leía más y más sobre el tema.

Sin embargo, nada como sentirlo y experimentarlo en persona para despejar todas las dudas de un plumazo. En las primeras sesiones que impartía a mis familiares y amigos, notaba cómo se quedaban dormidos nada más empezar el tratamiento, por lo que preguntarles qué habían experimentado era inútil. Todos coincidían al final en que se habían sentido tremendamente relajados y que habían entrado en un estado de calma total. Yo aún así, seguía un poco desconfiado. Un día sin embargo, mi paciente, en este caso mi madre, y yo, pudimos sentir la Energía como tal. Dicha mañana, ella me comentó que desde hacía algún tiempo le dolía y le picaba bastante la parte superior de la espalda. Yo le pedí que se tumbara boca abajo en el sofá y comencé la sesión. Al ratito, y sin mediar palabra, empecé a sentir un intenso calor entre su espalda y mis manos, que se encontraban levantadas a unos centímetros de distancia. Fue una sensación muy similar a cuando colocas las palmas por encima de la llama de una vela. Mi madre también empezó a sentirlo y me lo hizo saber inmediatamente, de modo que pude constatar cómo aquello no era una mera impresión personal y que realmente estaba sucediendo, la Energía se estaba manifestando. Mi sorpresa fue mayúscula.

He pensado mucho en ello, ya que no siempre ocurre algo así durante una sesión. A veces, puede parecer que no está ocurriendo nada, pero el Reiki siempre funciona, incluso cuando no lo percibimos. Quizás, yo ya me había vuelto más sensible, o tenía más experiencia, o estaba más receptivo, o todo a la vez, pero la sensación fue muy bonita e interesante, aunque he de confesar que sentí una pizca de temor, pues era algo completamente desconocido para mi. Sencillamente maravilloso.

Energía, luz y amor.